Es bastante incómodo tener frenillo, aún más si es corto. Yo padecí el tener frenillo, hasta que en una revisión el médico me obligo a bajarme el prepucio lo más posible en flacidez mi pene y notó que el glande se torcía. Me aconsejó la frenuloplastia y me citó para día siguiente, aclaro que soy casado mayor de edad.

Sin más, me inyectó la anestesia sobre el frenillo, algo molesto pero no doloroso. Con bisturí eléctrico realizó la cirugía, no tardó más de diez minutos y no tuve sangrado ni suturas. Salí caminando de la clínica a mi trabajo. Nada traumático, sólo bastaron dos semanas de abstenerme de relaciones y hasta parece que me creció el miembro. Ahora puedo bajarme manualmente el prepucio hasta la base del tronco sin molestia alguna durante el aseo diario y en el coito, la parte interna del prepucio se une a las paredes vaginales con el glande bien descubierto de modo que toda su corona roza la vagina. He logrado que mi pareja goce más el acto.

Recomiendo a todos los varones decir no a la circuncisión pero sí a la frenuloplastía, de ser posible desde la pubertad, aunque no se tenga un frenillo corto.