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¿ Qué es la Fimosis ?

La fimosis es una deformación de la piel que rodea el pene y hace que sea difícil o imposible retraer dicha piel. La fimosis se produce por el cierre o estrechez del agujero del prepucio e impide que se pueda retraer cómodamente el prepucio para que pueda dejarse al descubierto el glande. Puede ocurrir tanto con el pene flácido como erecto.

Tratamientos para la Fimosis

Pene con fimosis

NOTA: En esta web encontrará amplia información sobre las formas de tratamiento disponibles hoy en día. Consulte siempre a su médico en caso de  que sospeche que tiene algún problema relacionado con la salud. Internet es solamente una fuente de información donde puede averiguar más cosas que le interesen pero nunca sustituya la opinión de un profesional con lo que pueda leer en la red.

Es ideal que el glande pueda quedar descubierto debido a que influye significativamente en un correcto mantenimiento de la higiene de la zona. Asimismo, tener el glande al descubierto o poder retraerlo fácilmente provocará unas relaciones sexuales sin ningún tipo de dolor o incomodidad.

Se dice que existe fimosis cuando no es posible retraer por completo la piel del prepucio para dejar al descubierto el glande por completo. A veces el prepucio no se retrae solo al existir una erección, sin embargo, si puede hacerse manualmente no se considerará que existe fimosis.

Es un problema muy común, normalmente en los niños pequeños, pero cuando se llega a la adolescencia el problema sólo lo tienen un dos por cierto de adolescentes. Los recién nacidos en su mayoría no consiguen retraer el prepucio, pero según avanza la edad del niño el problema se va solucionando solo.

Con seis meses de edad ya dos de cada diez niños puede retraer el prepucio. Con un año de vida son cinco de cada diez y a los tres años nueve de cada diez niños no tienen ningún problema. Podemos hacer una clasificación en varios niveles, desde un nivel inferior o menos grave que suele ser un estrechamiento que produce dolor al tener una erección pero deja el glande al descubierto, hasta un nivel superior que puede ser una estenosis puntiforme que puede producir dificultados incluso a la hora de orinar con normalidad.

A continuación tienes varios apartados donde te explicamos muchas más cosas:

Puedo vivir sin operarme?

La respuesta es que puedes pero no debes, ya que la fimosis puede provocar complicaciones como las que repasamos a continuación:

  • Dolor al mantener relaciones sexuales.
  • Al no poder realizar una correcta higiene, el pene se puede infectar al llenarse de esmegma, es lo que se conoce como Balanitis.
  • Una Balanitis puede hacer que la infección suba por la uretra y provoque una infección de orina.
  • Problemas al orinar: Desde una pequeña dificultad hasta casi la completa obstrucción que requeriría poner una sonda.
  • Cáncer: Aunque es muy extraño, puede darse un caso de cada cien mil que acabe en un cáncer de pene por no haber corregido el problema de fimosis en la edad adulta.
  • Parafimosis: Cuando se hace fuerza al prepucio para dejar el glande al descubierto puede pasar que el glande se inflame y se haga un edema, por lo que no podría volver a la posición original. Esta inflamación aumentaría progresivamente debido a la presión cada vez mayor y sólo podría solucionarse quirúrgicamente en caso de que no fuera posible hacerlo manualmente.

 

Soluciones:

  1. Los niños con fimosis que tengan más de 3 años pueden ser tratados con corticoides aplicados directamente en la piel. El pediatra aconsejará realizar ejercicios de retracciones del prepucio durante unos 3 meses para solucionar el problema.
  2. Operación de fimosis: También conocida como circuncisión, es la operación que realizada el urólogo donde realiza el corte del prepucio sobrante y a continuación cose la piel retractada dejando el glande liberado.
  3. Prepucioplastia: Es la operación que permite dejar intacto el prepucio, y puede ser recomendada en algunas ocasiones

 

La operación:

Se anestesia la zona realizando varios pinchazos de jeringuilla, puede ser alrededor del pene e incluso en otras zonas como el glande. Los pinchazos son relativamente dolorosos pero solamente en el momento del pinchazo. Coger aire, apretar las manos muy fuerte y soltar el aire de golpe como si soplases un test de alcoholemia es un buen consejo para evitar pensar en el pinchazo y pasar el mal trago lo más rápido posible. Después ya tendrás toda la zona dormida, solamente notarás de vez en cuando alguna presión pero sin dolor. En menos de media hora la operación estará terminada.

Postoperatorio

La recuperación, aunque no hay dolor, suele ser la parte que más problemas trae puesto que es muy incómodo los primeros días. Debes acostumbrarte a los roces que producen las gasas que suelen llevarse durante dos semanas como mínimo. Además es necesario dormir tumbado boca arriba para evitar presiones indeseadas en la zona que puedan hacer saltar algún punto.

Curas

En un principio se te dará cita en tu centro médico habitual para que el personal sanitario te haga la cura que consiste en un cambio de gasas, limpieza de la zona, comprobar el estado de los puntos, y la aplicación de betadine o sustituto. Puedes seguir acudiendo al centro o realizar tú mismo las curas en casa. Para realizar una buena higiene de las curas debes usar jabón medicinal de farmacia, para limpiar la zona, después aplicar suero fisiológico por toda la zona y acabar aplicando betadine y dejarlo airear. Es común que se produzcan erecciones involuntarias en los días siguientes a la operación de fimosis, en esos casos hay que tener mucho cuidado pues se puede saltar algún punto que habría que volver a coser.

Conocimientos sobre Fimosis y Parafimosis y cómo actuar

La fimosis es la incapacidad de retraer el prepucio sobre el glande y generalmente es el resultado de una abertura prepucial contraída. Los pacientes con fimosis pueden buscar atención médica cuando desarrollan signos y síntomas de infección, como dolor e inflamación del prepucio y secreción purulenta. Los pacientes pediátricos con fimosis aguda se quejan de dolor en el pene durante horas o días. Los niños también pueden desarrollar hematuria o retención urinaria debido a una obstrucción o disuria. En el examen físico, el médico descubre un prepucio sensible que no se retrae fácilmente.

La parafimosis ocurre cuando un prepucio apretado no se puede volver a colocar en su posición normal después de que se retrae detrás del glande. El anillo apretado de la piel prepucial (anillo fimótico), que se encuentra atrapado detrás del glande, crea un torniquete venoso y linfático que lleva a la inflamación edematosa del prepucio y el glande. Suele presentarse como un pene inflamado y sensible con una gran protuberancia de la piel del pene ventral y múltiples pliegues justo debajo del glande.

Qué Hacer

  • Cuando cualquiera de estas condiciones se vuelve dolorosa, suministre analgesia adecuada con medicamentos orales o parenterales. Es posible que se requiera un bloqueo del nervio peneano. Usando una aguja de 30 g, inyecte 1% de lidocaína (Xilocaína) aproximadamente 1 cm distal a la base del pene, donde sale por debajo del arco púbico a las 10 y 2 horas del dorso del pene. Tenga cuidado de no inyectar por vía intravascular. Si esto no proporciona la anestesia adecuada, se puede realizar un bloqueo de anillo alrededor de toda la circunferencia de la base del pene.
  • Para la parafimosis, apriete el glande firmemente durante al menos 10 minutos para reducir la inflamación edematosa.
  • Envuelva el eje y el glande hinchado con una almohadilla de gasa seguida de un vendaje elástico de 2 pulgadas para producir una compresión suave y constante. Después de 10 a 15 minutos, retire el vendaje, empuje el glande proximalmente y deslice el prepucio sobre el glande. Un método alternativo para reducir la hinchazón es aplicar un guante quirúrgico lleno de hielo durante 5 minutos.
  • Si la reducción manual falla y el pene no recupera su apariencia normal sin circuncidar, anestesie el prepucio dorsal y con cuidado agarre el prepucio con pinzas no serradas y jale el prepucio sobre el glande. Si esto no tiene éxito, aplastar el prepucio dorsal con un hemostato recto a lo largo de la línea media y luego hacer una incisión lineal a través de esta piel aplastada. Esta incisión aliviará la banda de constricción. El prepucio se vuelve a colocar sobre el glande y, cuando es posible, se sutura en su lugar.
  • Si el paciente con fimosis tiene una obstrucción urinaria secundaria, coloque un catéter en la uretra con una sonda de calibre pequeño. Si usted no puede encontrar el meato uretral, intente usar un pequeño espéculo nasal o hemostato para ensanchar la abertura o anestesiar el prepucio dorsal, e incise cuidadosamente el tejido constrictivo con una incisión vertical (ranura dorsal) para permitir la retracción.
  • El tratamiento de la fimosis generalmente involucra el manejo de la infección aguda. Frecuentes compresas calientes o empapaduras son necesarias, junto con antibióticos. Los antibióticos tópicos, como la mupirocina (Bactroban), pueden ser adecuados cuando la falta de higiene conduce a una infección en el paciente pediátrico. Las enfermedades de transmisión sexual deben sospecharse y tratarse adecuadamente en adolescentes y adultos. Las infecciones candidatos, con su típico exudado de queso blanco, a menudo se asocian con diabetes mellitus y pueden tratarse con una sola dosis de fluconazol (Diflucan), 200 mg de PO.
  • Cuando la infección no es un problema, la fimosis puede ser tratada con éxito con una crema de esteroides (0.1% triamcinolona o 0.6% betamethasone), 4 veces al día, con un estiramiento suave en el prepucio durante 2 a 6 semanas. Después de que la fimosis se resuelva, el prepucio debe ser retraído diariamente para prevenir la recurrencia.
    Instruya a los padres sobre la técnica y la importancia de una limpieza apropiada del prepucio de su hijo. Pídales que lo pongan en una tina de agua tibia para aliviar la disuria.
    Tanto en la parafimosis como en la fimosis, se debe prestar atención de seguimiento. Cuando la hinchazón y la inflamación disminuyen, se debe considerar la circuncisión.

Qué no hacer

  • No confunda la parafimosis con, o pase por alto, un cuerpo extraño circunferencial (como un cabello o una banda elástica).
  • No intente una retracción forzada al tratar la fimosis. La retracción forzada causa futuras adherencias y estenosis.
  • No obtener estudios innecesarios. El diagnóstico se hace por historia y examen físico, aunque una radiografía puede ser útil si se sospecha la presencia de un cuerpo extraño que aprieta.

Fuentes:

 

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